Cómo enseñar a dibujar a niños de 7 a 8 años: cuando copiar ya no es suficiente

A los siete años aparece otra pregunta: ¿por qué el mío no se parece? Cómo mantener el equilibrio entre un resultado interesante y un camino claro.

Conviene elegir dibujos que resulten interesantes, pero que estén divididos en pasos sencillos y fáciles de identificar. Después de seguir el modelo, es importante dejar espacio para que el niño intente hacerlo por su cuenta. Las sesiones cortas y regulares, con temas variados, suelen ser más fáciles de mantener que actividades largas y ocasionales.

A los 7 u 8 años cambia la pregunta

Un niño de cinco años suele preguntar: «¿Cómo dibujo esto?» A los siete u ocho aparece otra pregunta: «¿Por qué el mío no se parece?» A esta edad los niños prestan más atención a las proporciones y comparan su trabajo con el modelo de manera más consciente.

Por eso un dibujo demasiado sencillo puede dejar de interesarles, mientras que uno demasiado complicado puede hacer que vuelvan a pensar «no sé dibujar». Al desarrollar 111 dibujos paso a paso buscamos precisamente ese equilibrio.

Un dibujo complejo no necesita pasos complejos

Una jirafa terminada puede parecer difícil. Pero el niño no tiene que dibujar una jirafa de una sola vez. Ahora dibuja una forma. Después el cuello. Luego la cabeza. Más tarde las patas y los detalles.

El dibujo paso a paso divide el problema en pequeñas decisiones que el niño puede resolver una por una. En nuestro libro la mayoría de los dibujos se construyen en unos seis pasos, y en cada uno las líneas nuevas aparecen en negro y las anteriores pasan a gris.

Hace falta un intento independiente

Seguir las líneas de una instrucción ya no debería ser toda la actividad. Por eso incluimos dos ejercicios distintos: primero el niño repasa el dibujo completo por las líneas punteadas y después lo dibuja por su cuenta.

No son el mismo ejercicio. Al repasar, la forma ya existe. Al dibujar solo, el niño decide dónde comienza una línea, qué tamaño tendrá la cabeza y dónde colocar las patas, las orejas o la cola.

Dos o tres dibujos por semana

El libro contiene 111 dibujos. Tres por semana cubren todo el año escolar y dos por semana lo cubren con margen. No hace falta terminar el libro en un mes, y los dibujos restantes dan al niño la posibilidad de elegir.

Los temas van cambiando: hoy un animal, la próxima vez un animal marino, después un dragón, un cohete o un helado. El sistema de trabajo sigue siendo conocido y el contenido es nuevo. Además, todos los trabajos anteriores permanecen en el libro.

Qué decir cuando el dibujo no se parece

En lugar de decir «eso está mal», es más útil regresar a una acción concreta: «Mira con qué forma empieza la cabeza» o «¿Qué línea nueva apareció en este paso?» Así la atención vuelve a algo que el niño puede observar y repetir, y el dibujo sigue siendo suyo.

Con cada uno de los 111 dibujos incluimos un dato curioso. El niño llega para dibujar un delfín o una jirafa y, junto con el dibujo, descubre algo sobre ese animal.

Cómo es una práctica regular

  • Dos o tres sesiones cortas por semana en lugar de dibujar a diario
  • De 15 a 20 minutos por dibujo, colorear si hay tiempo
  • Un tema nuevo cada vez dentro del mismo formato
  • Después de repasar, siempre un intento propio al lado
  • Todos los trabajos quedan en el libro y en orden

Preguntas frecuentes

¿Cómo ayudar a un niño de 7 u 8 años a dibujar mejor?

Conviene combinar un modelo claro con práctica independiente. El niño puede observar cómo se construye el dibujo, repasar el contorno completo y después intentar hacerlo por su cuenta.

¿El dibujo paso a paso sigue siendo útil a los 7 u 8 años?

Sí. A esta edad la secuencia puede mostrar no solo qué dibujar, sino cómo una imagen más compleja se construye a partir de formas sencillas.

¿Por qué mi hijo puede repasar un dibujo pero le cuesta hacerlo solo?

Son dos tareas diferentes. Al repasar, la línea ya está marcada. Al dibujar por su cuenta, el niño debe decidir dónde comienza, hacia dónde va, cuánto mide y dónde se coloca respecto a las demás partes.

¿Con qué frecuencia debe practicar dibujo un niño de 7 u 8 años?

No es necesario dibujar todos los días. Dos o tres sesiones cortas por semana permiten mantener una práctica regular. Con 111 dibujos, ese ritmo ofrece actividades para todo un año escolar.

¿Cómo evitar que un niño se aburra de las actividades de dibujo?

Se pueden cambiar los temas sin cambiar el sistema de trabajo. Animales, vida marina, personajes de fantasía, vehículos, comida y naturaleza ofrecen variedad mientras la estructura paso a paso sigue siendo familiar.

¿Hay que corregir un dibujo que no se parece al modelo?

Es mejor volver a un paso concreto que decir que todo el dibujo está mal. Se puede preguntar: «¿Con qué forma empieza la cabeza?» o «¿Qué línea nueva aparece aquí?»

Pruébelo gratis

Diez dobles páginas del libro se pueden imprimir gratis para comprobar si el nivel encaja: los pasos en una hoja y, al lado, el contorno punteado y el espacio para dibujar.

Libros Dibujos gratis para imprimir