Primeras palabras: cuentos
16 personajes y objetos de cuento: unicornio, dragón, sirena, hada, princesa, dinosaurio y más.
Unas cuantas palabras de fantasía
Las primeras palabras de cuento son los nombres de personajes que el niño conoce antes en las historias que en ningún otro sitio: unicornio, dragón, sirena, princesa. Una palabra unida a una historia que ya le gusta se fija antes que el nombre de algo en lo que nunca piensa.
Un unicornio, un dragón y una princesa, tal como aparecen dentro de los libros.



Todas las palabras de cuento, libro por libro
Unos son personajes y otros objetos mágicos. Todos caben en un buen cuento de antes de dormir.
Primer libro para colorear 11
- Sirena
- Unicornio
- Dragón
- Corona
- Gnomo
- Grifo
- Trole
- Hada
- Caldera mágica
- Sombrero de mago
- Poción mágica
Pequeño Max, libro 1 5
- Unicornio
- Dragón
- Princesa
- Hada
- Dinosaurio
Primeras palabras
1
Colorea
Deja que el niño coloree a su manera. Un solo objeto, líneas gruesas y una página sencilla, pensada para manos pequeñas.
2
Di la palabra
Nombra lo que aparece en el dibujo mientras colorean. «Gato». «El gato hace miau». «¿Dónde están las orejas del gato?». No hace falta preparar ninguna actividad.
3
Mira la palabra
Señala la palabra debajo del dibujo y léela en voz alta. Las letras también se pueden colorear. Sin ejercicios ni pruebas: solo colorear, mirar y hablar juntos.
De dónde salen estas páginas
Estas páginas vienen del primer libro para colorear y de Pequeño Max libro 1, un dibujo por hoja con la palabra debajo.
Preguntas de los padres
¿Las primeras palabras tienen que ser cosas reales?
En absoluto. El mundo de un niño incluye los cuentos. Si le gustan los dragones o los unicornios, hay todos los motivos para nombrarlos mientras colorea.
¿Qué personajes hay en los libros?
Sirena, unicornio, dragón, corona, gnomo, grifo, trole, hada, caldera mágica, sombrero de mago y poción mágica en el primer libro. Pequeño Max libro 1 añade una princesa y un dinosaurio.
¿Los dibujos dan miedo?
No. Nuestro dragón y nuestro trol pertenecen al mismo mundo amable que el gato y el conejo. Hasta nuestros monstruos saben sonreír.



